Mientras los editores aceleran la búsqueda de nuevos ingresos mediante el licenciamiento de contenidos a la IA, la presión regulatoria europea y la volatilidad algorítmica de Google obligan a reestructuraciones y nuevas estrategias de las redacciones. En este escenario, la batalla por la atención se desplaza hacia la infraestructura y la defensa de una “huella humana” frente al avance de la IA generativa.
Los medios buscan monetizar su valor frente al entrenamiento de modelos de IA. Microsoft ha lanzado esta semana su Publisher Content Marketplace, una plataforma de licencias para que los editores cuenten con una nueva fuente de ingresos, al tiempo que proporciona a los sistemas de inteligencia artificial el contenido premium que necesitan. Y no es la única que está apostando por este modelo. Amazon creará también un marketplace donde los editores puedan monetizar sus contenidos. Para ello, ya ha mantenido reuniones con ejecutivos del sector editorial y presentado su idea en el marco de iniciativas vinculadas a AWS.
Mientras tanto, los editores europeos están elevando la presión y han denunciado a Google ante la UE por los resúmenes generados por IA, que amenazan con hundir el tráfico de las fuentes originales. La APM ha convocado una jornada para abordar esta caída del tráfico por algoritmos. Será el próximo 26 de febrero en la sede de la asociación, donde la consultora SEO Clara Soteras avanzará las claves para enfrentar el futuro con IA. Además, se presentarán los resultados del primer estudio de impacto para los medios españoles de la incorporación de los resúmenes de Google.
La implementación de la IA en las redacciones vive un momento de contraste: mientras surgen herramientas para potenciar el periodismo de soluciones o la gestión interna, los lectores muestran fatiga. En Escandinavia, el caso de Aftonbladet es revelador: los usuarios están rechazando artículos redactados por IA pero abrazan los chatbots de servicio, marcando una línea clara sobre dónde aporta valor la tecnología. Así, está cobrando fuerza el debate sobre la “huella humana”. Como señala Pau Ramón, CEO de Ramensoft, todavía es posible y necesario diferenciar el texto generado por humanos del sintético para mantener la relevancia. Por su parte, el último informe de Kreab señala que el 48% de los españoles se siente incómodo con noticias creadas por IA, incluso bajo supervisión periodística.
En cuanto a noticias corporativas, los grandes grupos mediáticos están reajustando sus estructuras y estrategias para afrontar 2026. Canal Sur ha elegido a bCube CMS para centralizar la publicación de contenidos informativos y corporativos en un entorno seguro y altamente escalable. Nuestro también cliente elDiario.es ha reorganizado su dirección empresarial, un movimiento encaminado a fortalecer su independencia y sostenibilidad financiera. Esther Alonso y Mar Eiroa serán las nuevas directoras generales, en sustitución de Rosalía Lloret, que contará con nuevas funciones estratégicas en el periódico. Prisa Media refuerza su arquitectura de ciberseguridad con tecnología de Microsoft, que le permitirá detectar, analizar y contener amenazas en tiempo real sin comprometer la actividad de sus medios. Y ABC lanza una renovada identidad multiplataforma que busca poner en orden el flujo de noticias. Nueva web, app y edición impresa con un diseño centrado en guiar al lector mediante una jerarquía clara y una redacción organizada, que estrenará el próximo 18 de febrero. Mientras, El Economista celebra su 20 aniversario apostando por nichos, con el lanzamiento de una newsletter de Defensa. El Colombiano celebra unos pocos años más, 114, reivindicando el valor de la trayectoria en la era de la infoxicación.
En Estados Unidos, The Wall Street Journal logra un hito histórico en ingresos por publicidad digital. Ha cerrado 2025 con casi 4,7 millones de suscripciones, de las que prácticamente 4,3 son digitales. Por otro lado, siguen los movimientos en The Washington Post tras los recortes. Will Lewis, su Director Ejecutivo, ha dimitido y será sustituido por el Director Financiero, Jeff D`Onofrio, que tendrá que hacer frente a las turbulencias corporativas que ha dejado de legado la gestión anterior.
Cerramos este apartado centrándonos en la tecnología, que no sólo es soporte, sino también estrategia. IAB Spain ha presentado su matriz “Identity Use Case Builder for Publishers”, un recurso de referencia a la hora de activar estrategias data-driven alineadas con las expectativas del usuario y mejorar la eficacia publicitaria. Toda una brújula para que los editores gestionen la privacidad y los first-party data. Y el sector de medios debate si es mejor construir tecnología propia o comprar soluciones externas. Un dilema estratégico constante que cobra ahora mayor importancia, convirtiéndose en una decisión estratégica de primer nivel, ante un mercado de atención limitada y fidelidades volátiles, como afirma el autor del artículo, Pepe Cerezo, fundador de Digital Journey.
Se endurece el cerco regulador en Europa. La Comisión Europea ha iniciado febrero con una ofensiva clara: acusa a TikTok de violar la Ley de Servicios Digitales (DSA), poniendo el foco en la protección de menores, mientras amenaza a Meta con medidas provisionales por las restricciones que impone en el ecosistema de WhatsApp. Bruselas no solo vigila la seguridad, sino también la competencia, investigando si el veto de Meta a servicios rivales de IA en sus infraestructuras constituye un abuso de posición dominante.
En este contexto de presión legal, la innovación tecnológica sigue su curso. ByteDance, matriz de TikTok, continúa liderando la carrera visual con el lanzamiento de Seedance 2.0, un modelo capaz de generar vídeos con un realismo que desafía a los grandes estudios. Para no perder terreno en la interacción directa, la plataforma china también ha desplegado Tako, su asistente inteligente diseñado para transformar la experiencia del usuario, pasando de una búsqueda pasiva a una navegación guiada por conversación. No es el único movimiento en el mercado de la IA y redes sociales. Elon Musk ha impulsado una reestructuración radical en xAI para acelerar el desarrollo de modelos que compitan directamente con OpenAI y Google.
Precisamente, Google ha vuelto a sacudir los cimientos del tráfico editorial con una actualización crítica de Discover este mes. Nuevamente, la volatilidad del algoritmo ha puesto en alerta a las redacciones. Además, Google está acelerando su transición hacia el “comercio agéntico” y vaticina que 2026 será el año en el que los asistentes de IA no solo nos informarán, sino que realizarán también compras complejas en nuestro nombre. En esta línea, la publicidad también se reinventa: la compañía ha anunciado el despliegue de anuncios conversacionales dentro de su “AI Mode”, integrando la marca directamente en el diálogo con el usuario.
Bajo este paradigma, el sector de la publicidad en España afronta 2026 con la inteligencia artificial como el gran reto, después de cerrar el pasado ejercicio con una caída del 2,6% de la inversión en medios. Un año donde la televisión vuelve a perder peso, mientras que aumenta el de los influencers. En cuanto a formatos, el Branded Podcast gana protagonismo como antídoto al “scroll” infinito.
La batalla tecnológica se libra ahora en la infraestructura y la rentabilidad. Estamos ante el fin de la era gratuita de la IA generativa. OpenAI ya ha comenzado las pruebas para introducir anuncios en ChatGPT, una medida inminente destinada a monetizar su base de usuarios no premium. Además, OpenAI ha presentado Frontier, una solución diseñada para las demandas de seguridad y escala de las grandes compañías, una verdadera fuerza laboral empresarial real.
En este tablero, Claude, de Anthropic, se consolida como el rival más serio de ChatGPT, removiendo los cimientos del software empresarial gracias a su enfoque en la seguridad y el razonamiento complejo. Sin embargo, este crecimiento exponencial no está exento de tensiones éticas. Un trabajador clave de la compañía ha dimitido recientemente, alertando sobre los peligros que el desarrollo descontrolado de la IA supone para el mundo, reabriendo el debate sobre la seguridad existencial de estas tecnologías, que no paran de crecer.
Perplexity busca la precisión que un solo modelo no puede alcanzar por sí mismo, y ha reunido a un “consejo de modelos” de IA para ofrecer respuestas combinadas.Por su parte, Microsoft ha intensificado la promoción de Copilot, y ha pagado 600.000 dólares a influencers para combatir el rechazo hacia su herramienta de IA, que ya es omnipresente en el escritorio.
Para sostener esta carrera, las Big Tech están tomando decisiones financieras y técnicas sin precedentes. Por ejemplo, Meta, Google y Microsoft han lanzado sus propios chips de IA, para desafiar el monopolio de Nvidia y reducir costes operativos en la próxima década. Y ante el temor de una burbuja, Alphabet, la matriz de Google, ha sorprendido al mercado lanzando bonos centenarios, una apuesta financiera a 100 años para asegurar su liderazgo en IA durante el próximo siglo. Una inteligencia artificial que ahora es el campo de batalla de los hackers. Se están utilizando modelos avanzados tanto para sofisticar los ciberataques como para crear escudos defensivos en tiempo real, como advierten Google y Microsoft.
A medida que los bots y los sistemas automatizados dominan la vida digital, surge una necesidad: la transparencia, que se convierte en un activo cada vez más valioso.