Esta semana, recogemos el impacto de la IA en la economía de la información, las demandas a Google en Francia y la negociación de Apple con los medios. En marketing, el alza del CPC reconfigura presupuestos mientras Google despliega agentes publicitarios y su IA bate récords de uso. En tecnología, Meta redobla su apuesta por el código abierto, Anthropic encabeza la llegada de marcas de agua masiva y Deepseek encarece sus modelos de IA.
El avance de la IA en los medios está abriendo paso a una “nueva economía de la información”, en la que los contenidos deben optimizarse no sólo para lectores humanos, sino también para ser consumidos por algoritmos. En este contexto, un análisis publicado por LatAm Journalism Review subraya que la mejor política de IA para un medio es la transparencia: informar de forma clara a la audiencia de cuándo y cómo se utiliza esta tecnología en la elaboración de las noticias. Para dar respuesta a estos retos éticos y organizativos, la organización de directivos de comunicación (Dircom) ha publicado un nuevo libro centrado en la gobernanza y la comunicación corporativa ante el auge de la IA, una infraestructura que cada vez está más presente en los medios. Por ejemplo, en Argentina, la cabecera La Nación ha creado una arquitectura integral de IA, en lugar de un simple conjunto de herramientas aisladas, para personalizar la experiencia del lector y optimizar sus procesos editoriales.
La relación económica y de distribución entre los editores de prensa y los gigantes tecnológicos vive un momento de máxima fricción legal y comercial. En Francia, por ejemplo, los principales medios de comunicación han denunciado a Google ante las autoridades de la competencia, acusando al buscador de utilizar sus contenidos sin autorización ni compensación para alimentar sus resúmenes de IA. Mientras tanto, en el ámbito de las suscripciones, un análisis de la organización internacional INMA plantea un debate estratégico: si la distribución del contenido ocurre masivamente en las plataformas de terceros, las suscripciones digitales deberían poder gestionarse e integrarse de forma nativa en esos mismos entornos. Paralelamente, en Estados Unidos, Apple negocia el pago de más de 100 millones de dólares a los grandes grupos de comunicación para obtener licencias de sus contenidos informativos, con el objetivo de entrenar y mejorar las respuestas de noticias en Siri. Cambiando de asunto, en España los usuarios deberán adaptar sus receptores ante un nuevo hito regulatorio y técnico. A partir del próximo 5 de noviembre, será necesario resintonizar los canales de Televisión Digital Terrestre (TDT) para poder acceder a las emisiones en UHD, en el marco del plan de modernización de la calidad de imagen en la televisión en abierto.
El continuo incremento de los costes en los formatos publicitarios tradicionales fuerza a las marcas a reestructurar su asignación de presupuestos. Según un estudio de Taboola, el 86% de los anunciantes en España está redefiniendo su estrategia digital para mitigar el impacto del encarecimiento del Coste por Clic (CPC), diversificando sus inversiones hacia entornos de contenido nativo y la recomendación editorial. Para optimizar la eficiencia publicitaria en este entorno competitivo, Google ha comenzado el despliegue de Ask Advisor, un agente inteligente impulsado por Gemini que permite a las empresas diseñar, supervisar y ajustar sus campañas de anuncios mediante interacciones en lenguaje natural directamente desde el panel de control. La IA de Google ha superado los mil millones de usuarios mensuales que utilizan la herramienta “para despertar nuevas ideas y hacer las cosas”. Así, se convierte en el producto de Google que más rápido ha crecido en la historia.
Las plataformas sociales ajustan sus incentivos para retener a los creadores de contenido y fomentar la conversación original. Es el caso de la red social X, que ha actualizado sus políticas de monetización introduciendo reglas más estrictas para los programas de reparto de ingresos, vinculando el cobro no solo al número global de impresiones, sino al compromiso (engagement) real generado exclusivamente por cuentas verificadas.
El debate sobre los modelos de código abierto y la soberanía tecnológica cobra un nuevo impulso de la mano de Meta. Mark Zuckerberg ha vuelto a defender públicamente la publicación abierta de sus modelos más potentes para evitar que las restricciones regulatorias en Occidente frenen el avance tecnológico frente al empuje de China, reclamando un cambio urgente en las reglas del sector. En esta línea, la compañía ha presentado Muse Glimmer, una nueva herramienta de IA capaz de ejecutarse directamente de forma local en ordenadores personales sin necesidad de conexión a internet. Asimismo, Zuckerberg proyecta un futuro donde cada usuario contará con un “agente personal 24 horas”, enmarcado en el desarrollo hacia la superinteligencia general.
La seguridad y la trazabilidad del contenido sintético se consolidan como las principales prioridades para la industria del software. En el ámbito de las capacidades avanzadas, OpenAI ha comenzado el despliegue de sus modelos GPT-5 y 6-cyber, diseñados específicamente para encontrar y reparar vulnerabilidades complejas en sistemas informáticos, mientras en Wired leemos que las alertas sobre los riesgos de “IA hackers” también benefician a las propias tecnológicas al consolidar la percepción de su enorme poder informático. Paralelamente, para combatir el plagio y la desinformación, y cumplir al tiempo con la legislación europea, plataformas como Claude (Anthropic), ChatGPT y Gemini han comenzado a implantar marcas de agua invisibles y metadatos criptográficos en los textos e imágenes que generan. La primera en anunciarlo fue Anthropic, que explica claramente en su web cómo Claude marca el contenido generado por IA, cómo funciona el mercado y cuáles son sus limitaciones. En esta misma línea de autenticación, Apple prepara una función en el ecosistema iPhone para certificar mediante hardware cuándo una fotografía ha sido tomada en el mundo real y Spotify identificará la música creada con IA con la incorporación de la etiqueta “AI Persona”.
La fuerte demanda de infraestructura está provocando importantes fricciones en la cadena de suministro de hardware global. Se prevé que el precio de la memoria RAM para PC se duplique este año, por el acaparamiento de producción por parte de los centros de datos de IA. Ante esta escasez, Microsoft planea aumentar de forma significativa la producción propia de sus chips dedicados para 2027. Y la subida de precios también afecta a la IA, acabando con una etapa de inteligencia artificial a precios reducidos. La china Deepseek eleva las tarifas de sus modelos insignia, introduciendo precios dinámicos que multiplicarán por 4,7 el coste en horas punta. Un movimiento que busca la rentabilidad y que se produce justo cuando la compañía está a punto de salir a bolsa. A nivel nacional, la adopción de la inteligencia artificial sigue acelerándose: el 82% de las empresas españolas prevé aumentar su inversión en transformación digital, situando la IA como su prioridad estratégica absoluta.