En el radar, recogemos el nuevo cambio de reglas en el tráfico digital con las fuentes preferidas de Google, los distintos premios a medios de comunicación por su labor informativa, la transparencia en la publicidad en redes sociales y en chatbots, el nuevo hardware que viene y la lucha por dominar la IA, entre otros temas de interés.
Nuestro cliente Telemadrid ha lanzado TLMAD, una OTT pionera que busca acercar su vasto catálogo de contenidos a las generaciones más jóvenes con una experiencia de usuario similar a Netflix. Bajo el lema “Mucho más Telemadrid”, la cadena se posiciona en el entorno digital con una oferta bajo demanda que trasciende la emisión lineal, permitiendo un consumo personalizado de su información y entretenimiento. Y nuestro también cliente El Periódico celebra su mejor posición en el ranking de audiencia digital en 15 años, consolidando una estrategia de contenidos que equilibra la urgencia informativa con el análisis profundo.
Cambio de reglas en el tráfico digital. Google lanza en España la función “fuentes preferidas”, que permite a los usuarios elegir qué medios quieren que el buscador les recomiende prioritariamente. Esta herramienta traslada, en parte, la responsabilidad de las caídas de audiencia al compromiso real del lector con la marca. En este contexto de búsqueda de excelencia, El País ha puesto en marcha “GuIA”, un sistema con IA diseñado para enriquecer la calidad de sus noticias. Además, el diario del Grupo Prisa ha celebrado su 50 aniversario en una gala que ha contado con la presencia del Rey Felipe VI, quien reivindicó el periodismo como pieza crucial para la democracia. Además, el Grupo está de enhorabuena ya que el País y AS han sumado cuatro galardones de la Society for News Design, los premios más prestigiosos en diseño digital de los medios de comunicación.
Seguimos con más premios. La excelencia periodística tiene una cita con los Pulitzer 2026, que han galardonado al Washington Post por su cobertura sobre el poder del gobierno estadounidense, mientras The Wall Street Journal se ha alzado con el “Best in Show” en los premios de INMA, la asociación internacional de noticias. Entre los premiados españoles, se encuentra Maldita.es y Diario Sur/Agencia Colpisa (Vocento). Sin embargo, no todo son celebraciones: los medios están bloqueando masivamente el acceso de la IA a sus archivos históricos para proteger su propiedad intelectual. Mientras tanto, en España, se aviva la “guerra de los editores” ante la propuesta del Gobierno de subvencionar la OJD para repartir la publicidad institucional, un movimiento que ha provocado un intenso debate sectorial.
En Laboratorio de Periodismo leemos que el reciente Festival Internacional de Periodismo celebrado en Perugia, Italia, ha dejado una conclusión clara: los medios afrontan un ecosistema dominado por la inteligencia artificial y la pérdida de tráfico orgánico. Como prueba, un análisis reciente revela que miles de podcasts actuales ya muestran señales de haber sido creados íntegramente por IA, planteando nuevos retos sobre la autenticidad y la curación de contenidos en formato audio.
YouTube ha dado un paso estratégico para atraer a los anunciantes, al abrir los datos de consumo detallados de sus creadores. Su objetivo es facilitar una planificación de medios mucho más realista, permitiendo que las marcas entiendan no sólo cuánta gente ve un vídeo, sino cómo interactúan con él. Este movimiento busca consolidar la inversión en la plataforma frente a la creciente fragmentación de la atención en otras redes sociales.
En cuanto a la publicidad en chatbots, ChatGPT Ads ha comenzado a desplegarse permitiendo pujas a anunciantes seleccionados, aunque las marcas dudan aún de su efectividad frente al gigante Google. Pero el problema real podría ser la publicidad. Investigaciones recientes sugieren que es posible descifrar la identidad de un usuario sólo analizando los anuncios personalizados que recibe. Además, otro informe alerta de que ChatGPT, Claude, Grok y Perplexity podrían estar filtrando datos de conversaciones para el rastreo publicitario, lo que pone en entredicho la confidencialidad de estas herramientas.
Seguimos con la privacidad, en este caso en Instagram. A partir de ahora, la IA de Meta tendrá la capacidad de “ver” y analizar mensajes privados en la red social para entrenarse. Por otro lado, Instagram ha cambiado su algoritmo para priorizar contenido original sobre las cuentas que sólo republican vídeos ajenos, mientras que empieza a probar etiquetas de “creador de IA” para perfiles que publican frecuentemente imágenes o vídeos generados por inteligencia artificial, para mejorar la transparencia. Los creadores las podrán agregar voluntariamente y aparecerán tanto en el perfil del usuario como junto a sus publicaciones y Reels.
Para calmar a los editores, Google AI Overviews y su AI Mode han empezado a añadir más enlaces de consulta en sus respuestas. Lo más relevante es que ahora integran enlaces directos a suscripciones de medios, foros y redes sociales, buscando que el usuario no se quede sólo con el resumen de IA, sino que transite hacia la fuente original de la información.
Sam Altman ha publicado los principios rectores de OpenAI: democratización, empoderamiento, prosperidad universal, resiliencia y adaptabilidad. Aunque son discutibles, su importancia radica en que ahora existen por escrito, ofreciendo a reguladores y usuarios una base concreta para evaluar sus decisiones. Este movimiento llega mientras Estados Unidos plantea a OpenAI, Google y Anthropic la necesidad de revisar los nuevos modelos antes de su lanzamiento, y en un momento crítico de confianza: según estudios recientes, sólo el 21% de los usuarios confía plenamente en la IA, un dato que pone a las grandes tecnológicas contra las cuerdas.
La revolución no será sólo software. Han salido a la luz nuevos detalles del teléfono de OpenAI, diseñado para funcionar sin aplicaciones y basado en una interfaz agéntica pura, toda una revolución. Por su parte, Apple pagará una multa de 250 millones de dólares para cerrar una demanda por publicidad engañosa sobre las capacidades de IA en el iPhone. Además, la compañía de la manzana planea integrar cámaras en sus AirPods Pro para que Siri pueda “ver” el entorno del usuario y va a cambiar de estrategia para permitir múltiples agentes de IA de terceros integrados en sus sistemas operativos.
La carrera por la potencia de cálculo no se detiene. OpenAI y Anthropic han sellado acuerdos multimillonarios para expandir la inteligencia artificial, mientras que el precio que Anthropic debe pagar a Google por competir en esta carrera se estima en 200.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, el monopolio occidental se tambalea. La IA china Kimi K2-6 ha superado a GPT- 5.4 y Gemini 3.1 Pro en tareas de programación. Y Elon Musk, para no depender de terceros, va a invertir cifras récord en fabricar sus propios chips y ha fusionado xAI con SpaceX para lanzar SpaceX AI, buscando dominar el procesamiento de datos desde la órbita.